Esta ensalada de garbanzos y patatas es una forma refrescante de seguir disfrutando de los beneficios de las legumbres durante el verano, cuando el típico cocido o potaje no son tan apetecibles.

Ensalada de garbanzos y patatas

Esta ensalada de garbanzos y patatas es una forma refrescante de seguir disfrutando de los beneficios de las legumbres durante el verano, cuando el típico cocido o potaje no son tan apetecibles. La preparación es sencilla, y, si se quiere preparar rápidamente, se pueden utilizar garbanzos “de bote” y prescindir de las patatas cocidas (lo que le resta carbohidratos, también).

INGREDIENTES

  • 350 grs. de garbanzos ya cocidos, o en conserva
  • 2 patatas cocidas
  • 1 tomate
  • ½ pimiento verde
  • ½ pimiento rojo
  • 1 cebolleta, o ½ cebolla
  • Zumo de ½ o 1 limón, dependiendo del gusto de los comensales
  • 1 cucharadita de comino molido
  • 1 pizca de pimentón dulce
  • AOVE
  • Sal
  • Aceite de oliva virgen extra Maeva

ELABORACIÓN DE LA ENSALADA DE GARBANZOS

  1. Si partimos de garbanzos secos, ponerlos en remojo entre 8 y 12 horas. Escurrir y cocer en suficiente agua con sal y AOVE, durante 60-90 minutos en olla normal, removiendo muy de vez en cuando para que se impregnen del aceite y así evitar que se les desprenda la piel. Si lo hacemos en olla rápida o exprés, 20-25 minutos serán suficientes.
  2. Si partimos de garbanzos de bote, sacar del frasco, escurriéndolos bien con abundante agua, para eliminar el caldo de la conserva.
  3. Poner un cazo con agua y una pizca de sal. Pelar y cortar en dados pequeños las patatas, enjuagar y poner a cocer. Unos 15 minutos las dejarán al dente, si son lo suficientemente pequeñas. Con 20 minutos, estarán blanditas.
  4. Lavar y cortar en dados el pimiento rojo, el pimiento verde y la cebolleta o cebolla. Pelar y cortar en dados el tomate, también. Con todas las verduras cortadas, mezclarlas y reservar en un cuenco grande, en el que se servirá la ensalada al terminar.
  5. Cuando las patatas estén cocidas, escurrir bien y añadir a las verduras crudas. Añadir los garbanzos cocidos, también.
  6. Aderezar un el pimentón dulce, el comino molido, sal al gusto, el zumo de limón y un chorro de AOVE.

NOTA: Si vas a utilizar garbanzos secos, una buena forma de ahorrar tiempo y energía en tus próximos platos de garbanzos es cocer más cantidad que la que requiere esta receta y congelarlos en un tupper, con algo de caldo de cocción. Al utilizarlos, basta con dejarlos descongelar unas horas en el frigorífico, o, directamente, ponerlos en agua caliente hasta que se despeguen de las paredes del tupper y echarlos a la olla.

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